Se trata de una
iniciativa de los Diputados Fernando Muñoz, del Frente Progresista y Popular y
de Roberto Quattromano, del PRO.
La nueva ley indica que todo
producto comercializado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, identificado
como brillantina, purpurina o su similar debe incluir la siguiente leyenda
"Su uso debe de estar supervisado por un mayor".
Además señala que los comercios que expendan el
citado producto deberán tener a la vista información acerca de su uso, a fin
que los consumidores puedan conocer los riesgos de su manipulación.
El pasado 13 de octubre,
Mauro López Banegas, un nene de 7 años de Santiago del Estero, inhaló purpurina
por la nariz y boca, lo que le ocasionó una intoxicación, muerte cerebral y el
posterior fallecimiento, casi un mes después.

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