Luego de las amenazas con jeringas usadas y los violentos sucesos ocurridos el sábado por la madrugada en el nosocomio de Recoleta, la Asociación Trabajadores del Estado decidió seguir con la medida de fuerza hasta el miércoles al mediodía. Exigen mayor seguridad y planean una movilización a la jefatura de gobierno.
Tras los hechos violentos que tuvieron lugar el sábado a la madrugada en el hospital Rivadavia, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) decidió extender la medida de fuerza hasta este miércoles al mediodía, cumpliendo de esta manera 48 horas de cese de actividades en las cuales se exige seguridad en los nosocomios porteños.
Rodolfo Arrechea, delegado del Rivadavia y directivo nacional de ATE, le comentó a Crónica que “el paro tuvo un acatamiento del 100 por ciento por parte del personal no médico del hospital Rivadavia, ahora se sumaron a la medida 24 hospitales que están nucleados en el ATE. Esta medida se extenderá hasta mañana al mediodía, aunque las guardias y las emergencias van a funcionar. Se suspenden las operaciones programadas, atenciones en consultorios externos, servicios de laboratorio, hemoterapia y radiología. Esperemos que la promesa que hizo el gobierno de la ciudad se cumpla, en la cual la ministra (Graciela Reybaud) dijo que se iba a reunir con nosotros y todavía estamos esperando, es por eso, que llegamos a esta decisión de ir al paro”.
El delegado agregó que “cada 24 horas personal sea médico o no, sufre una agresión por llevar atención médica en la ciudad de Buenos Aires, y sólo de consultas tenemos 9.347.000 consultas externas, más de 170 mil operaciones programadas, guardias abarrotadas, o sea, lo que en otros países más desarrollados nos admiran, acá nos cuesta sostenerlo. Queremos que la gente se sienta contenida y tenga respuestas, y que no sea agredida por el estado. No hay una cuestión de plata en la ciudad, hay una indeficiencia marcada de una ministra de salud que ni le conocemos la voz, no sabemos que piensa sobre la situación sanitaria en la ciudad”.
Lo cierto, es que trabajadores, enfermeros y doctores del hospital Rivadavia se hicieron presente en la puerta del establecimiento para pedir “más seguridad”, e invitaron para el miércoles al mediodía a otras agrupaciones sociales y funcionarios a evaluar la propuesta del Gobierno de la Ciudad, y se especula en caso de no tener respuesta por estas horas, en realizar una marcha a la jefatura de gobierno para que escuchen sus pedidos de seguridad.
En tanto, el diputado del Frente Progresista y Popular (FPP), Fernando Muñoz, acompañó a los trabajadores y dijo que “esto es parte de una estrategia que está más cerca de desmantelar el hospital que de apuntalarlo. Creo que el recurso humano es esencial en la salud pública. El gobierno porteño gasta más en infraestructura que en recursos humanos. De hecho, en los últimos tres meses el gobierno gastó 40 millones de pesos en seguridad privada, terciariza la seguridad privada para proteger al Teatro Colón o al Instituto de Vivienda, y no utiliza ese decreto de urgencia para contratar policías metropolitanos para los hospitales públicos y su seguridad”.